
Ayer, por fin, me curé. Vuelvo a entrenar, tanto el cuerpo como la mente. Mi objetivo es hacerme una persona más fuerte, resolver los conflictos internos que me han estado atormentando, aprender a solucionar esas pequeñas cosas a las que todavía tengo miedo y encaminarme, con rumbo fijo, hacia una vida más feliz.