
Estoy harto de vosotros, hipócritas que sólo buscáis notariedad y la intentáis conseguir al precio que sea. Os considerais artistas, poetas, escritores, pensadores, músicos... y sólo sois patraña.
Vosotros no lucháis por cambiar el mundo, lucháis por vosotros mismos, por que queréis que los demás reconozcan vuestro "trabajo". Vuestro ego es tan grande que cada día os quedan los pantalones más pequeños. Con esa barriga tan hinchada y esa sonrisa que os engorda vuestra puta cara cada vez que unos cuantos estúpidos alaban vuestros supuestos méritos.
Sois mentira. No intenteis más abducirnos con vuestra falacia y demagogia. Los verdaderos genios viven habitaciones llenas de soledad, de intimidad, recluídos del mundo que vosotros tanto anheláis. Ellos hablan y escriben para sí mismos, para las nubes, para las estrellas o para los pájaros. Los auténticos no dejan de ser personas de carne y hueso para convertirse en pseudo-dioses que se abren de piernas para que sus pocos admiradores les laman bien el culo.
A esos que sólo quisieron notoriedad, elogio y fama por sus obras de mierda sólo les deseo la muerte de su máscara, de su mentira. Deseo que se hundan en la más absoluta soledad, en el más rotundo anonimato. Será entonces cuando comprendan su mediocridad y atisben la milésima parte del sufrimiento que lleva a una persona a convertirse en un verdadero genio.
